GOLF EN LA ARGENTINA
Históricamente, Argentina ha estado a la vanguardia de la tradición golfística de América del Sur. El golf desembarcó en la Argentina a fines del siglo XIX, de la mano de los inmigrantes británicos que llegaron al país para trabajar en la construcción del ferrocarril. En 1892, se fundó el primer campo de golf de Sudamérica, el San Martín Golf Club, en el barrio porteño de Belgrano. Meses más tarde, se construyó el circuito del Hurlingham Golf Club y en 1893, el del Lomas Athletic Club; en este último, se organizaron las primeras competencias amateur de Sudamérica, en 1895. El golf fue patrimonio casi exclusivo de la comunidad británica, hasta la fundación, en 1905, del Golf Club Argentino, en donde desde ese mismo año se viene organizando el tradicional Abierto Argentino de Golf, originalmente llamado The Open Championship of the River Plate.
El golf continuó siendo un deporte de élite, hasta la aparición, en la década de 1940, del gran maestro argentino Roberto De Vicenzo, que con sus resonantes éxitos internacionales se convirtió en una inspiración para las jóvenes generaciones, y ayudó enormemente a dar a conocer el golf en el país. De Vicenzo es el golfista más ganador de la historia de este deporte, con 251 títulos en su haber. A medida que el golf fue ganando adeptos, se fueron construyendo nuevos circuitos en todo el país. Paralelamente a la creación de clubes de golf y circuitos municipales, un fenómeno urbanístico determinó el espectacular crecimiento del golf en la Argentina: el country y los barrios privados. A partir de la década de 1980 y más pronunciadamente a lo largo de los años 90, muchos argentinos comenzaron a optar por este nuevo estilo de vida, para alejarse del stress de la vida en la ciudad y criar a sus hijos en contacto con la naturaleza y el deporte. Actualmente, asistimos a un arrollador desarrollo de estos emprendimientos, que frecuentemente incorporan campos de golf entre sus atractivos, y cada vez son más los argentinos que practican este deporte, tratando de imitar a las grandes figuras, como Tiger Woods, que la televisión les muestra.
La Argentina constituye un destino único en el mundo para los amantes del golf: no sólo por la soberbia calidad de sus circuitos, sino además por la gran variedad de deslumbrantes paisajes, una marca registrada del país, en los que puede practicarse este deporte.